jueves, 3 de diciembre de 2015

Jueves de citas #41

Esta es una sección en la que les voy a poner todas las citas que saco de algún libro en especifico. Tengo la manía de copiar todas las frases que me gustan, que me llegan que me hacen sentirme bien. 

Esta semana decidí ponerles las citas de:



Citas:

La gran alegría que había sentido al reencontrarse con ella se vio empañada por la tristeza de no saber si volvería a verla nunca mas. 


La amabilidad era mucho mas importante en la vida que la pasión. 


Se detuvo un momento para calmarse y reflexionar. Apoyándose en el escaparate de una tienda de Louis Vuitton, trato de poner en orden sus ideas. Era un ser racional. Llevaba ropa que cubría su desnudez, conducía un coche y comía con servilleta, cuchillo y tenedor. Tenia un empleo bien remunerado que requería habilidad y agudeza intelectual. Controlaba sus instintos sexuales mediante varios sistemas, todos ellos civilizados, y nunca se acostaría con una mujer en contra de la voluntad de esta. Sin embargo, al ver a la señorita Mitchell con Paul, se había dado cuenta de que también era un animal. Un ser primitivo. Salvaje. Su instinto le había gritado que se acercara a ellos, la arrancara de los brazos de Paul y se la llevara a rastras. Quería besarla hasta dejarla sin sentido, desplazar los labios hasta su cuello y reclamarla como su única pareja.


Los accidentes son inevitables. No son culpa de nadie.


La estaba besando como si la conociera, como si le perteneciera. Era un beso apasionado, lleno de emoción, como si cada fibra de su ser se hubiera fundido y extendido sobre sus labios para poder transmitírselas a ella. Su corazón dio un brinco ante esa idea. Nunca se habría imaginado que un primer beso pudiera ser así


Era consciente de que nadie volvería a besarla así nunca mas. Ningún hombre podría estar nunca a su altura. Nunca. 


Durante lo que me quede de vida soñare con tu voz susurrando mi nombre. 


“No hace falta que nos casemos ahora mismo. Podemos aplazarlo hasta que hayas superado el duelo. Pero te quiero a mi lado, Rachel. Siempre te querré a mi lado. Como mi esposa, como mi amante… Aceptare tus condiciones porque te amo. Vuelve conmigo” 


No podría vivir lejos de él. 


La vida era demasiado corta para desperdiciarla siendo infeliz. 


Al parecer, no la quería, pero tampoco quería que nadie mas se le acercara. ¿Qué demonios le pasaba? 


Cuando todo el mundo cree una cosa y tu eres el único que piensa de otra manera, la tentación de integrarte en el grupo es enorme. Lo único que Julia tenia que hacer era olvidar, negar, suprimir. Y volvería a ser una persona como las demás. Pero ella era demasiado fuerte para rendirse. 


A veces la bondad no cuenta todo lo que sabe. A veces, la bondad espera el momento adecuado y aguanta como puede hasta entonces. 


Se lo que duele descubrir que te han engañado y yo no quiero hacerlo. 


Hasta una familia disfuncional es mejor que no tener familia. 


Si hay alguien que se merezca un final feliz, esa eres tu. A pesar de todo lo que te ha pasado en la vida, no te has convertido en una persona amargada. Ni fría. Solo te has vuelto un poco reservada y tímida, pero no hay nada de malo en ello. Si yo fuera un hada madrina, te concedería tu deseo inmediatamente. Te secaría las lagrimas y te diría que no lloraras. 


A veces tengo la sensación de que esta en el borde de un precipicio y que cualquier movimiento, el menor soplo de aire, pueden hacerlo precipitarse al vació. Y no puedo permitirlo. 


Me gusta pensar que a veces… solo a veces, el silencio puede ser mas fuerte que el mal. Y me gusta pensar que, si no digo nada, la gente oirá el odio que sale de su boca con sus propios oídos, sin nada que los distraiga. Tal vez la bondad sea suficiente para mostrar el mal como lo que es, sin necesidad de reprimirlo con mas mal. Aunque no es que yo sea la encarnación del bien. Se que no lo soy. 


Quería creer que su amor seria capaz de vencer todos los obstáculos. 


Ella nunca se preguntaba porque le pasaban cosas malas a la gente buena porque ya sabia la respuesta: a todo el mundo le pasan cosas malas. No consideraba que eso sirviera de excusa para hacerle daño a otro, pero si había una experiencia que todos los seres humanos compartían era la del sufrimiento. Nadie se iba de este mundo sin haber derramado alguna lagrima, sin haber sentido dolor o haberse sumido en un pozo de tristeza. ¿Por qué debería ser distinta su vida? ¿Por qué debería esperar un trato de favor? Hasta la madre Teresa había sufrido, y eso que era una santa. 


¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué me dijiste que no podías mantenerte alejada de mi? Porque somos almas gemelas, tal como Aristofanes las describió, una alma en dos cuerpos. Eres la mitad que me falta. 


Cuando un hombre se arrodilla ante una mujer es un gesto de caballerosidad. Cuando una mujer se arrodilla ante un hombre, es indecente. 


La edad no lo vuelve a uno sabio necesariamente. 


– Podrías tener a cualquier mujer que quisieras, Gabriel. 
El frunció el dejo. 
- Solo te quiero a ti. 
Ella apoyo la cabeza en su pecho y sonrió.
- Estar sin ti es como vivir en una eterna noche sin estrellas. 


– Todos los creyentes somo hipócritas, porque no estamos a la altura de nuestras creencias. Yo también creo, aunque no se me da demasiado bien. Solo voy a misa cuando estoy triste, en Navidad o en Semana Santa. – Busco la mano de Gabriel y se la apretó con fuerza. – Si todavía crees, debes tener esperanza. Tienes que confiar en que la felicidad te llegara algún día


¿Te he dicho lo mucho que te he echado de menos esta semana? Los días y las noches se me han hecho eternos. 


No sabes lo importante que eres para mi. No quiero ni imaginarme lo que seria perderte. 


Quiero hacerte el amor porque me importas. Quiero adorar tu cuerpo desnudo con el mio y descubrir todos sus secretos. Quiero darte placer, no unos minutos, sino durante horas, o días. Quiero ver como arqueas la espalda  de éxtasis y mirarte a los ojos mientras te hago mía


– Me dijiste que creías en la redención – susurro el, - así que demuéstramelo. Perdonate cualquier cosa de la que te sientas avergonzada y permite ser feliz. Porque eso es lo único que yo quiero. Que seas feliz. 


- ¿Por qué tendría que ir a mirar a otras mujeres cuando la mujer mas hermosa del mundo comparte mi cama cada noche? – insistió el, dándole un beso muy dulce. – La única mujer a la que quiero ver desnuda es a ti. 


Si quieres esperar a que la cicatriz desaparezca, esperaras en vano. Las cicatrices no desaparecen nunca. El cuadro de Caravaggio lo muestra claramente. Las heridas cicatrizan y dejamos de pensar en ellas, pero su huella es permanente. Ni siquiera las cicatrices de Cristo desaparecieron. 


Ni todo el oro del mundo puede compensar la perdida de una vida. 


Tal vez no nos merezcamos el uno al otro. Pero puedo elegir a quien quiero amar. Y te he elegido a ti



¿Leyeron el libro? ¿Cual es la frase que mas les gusto?


Saludos de tinta!!



1 comentario:

  1. Este libro no me llama la atencion, no creo que lo lea pero algunas frases son muy ciertas.

    Saludos

    ResponderEliminar