jueves, 1 de septiembre de 2016

Jueves de citas #80

Esta es una sección en la que les voy a poner todas las citas que saco de algún libro en especifico. Tengo la manía de copiar todas las frases que me gustan, que me llegan que me hacen sentirme bien. 

Esta semana decidí ponerles las citas de:

El nombre del viento (Crónica del asesino de reyes, #1)

Citas:

Si te parece que me voy por las ramas, si te parece que divago, recuerda que las historias reales pocas veces toman el camino más recto. 


Cuando somos niños, casi nunca pensamos en el futuro. Esa inocencia nos deja libres para disfrutar como pocos adultos pueden hacerlo. El día que empezamos a preocuparnos por el futuro es el día que dejamos atrás nuestra infancia. 


Al anochecer, cuando el sol se oculta, 
es de lo alto mi mirada te busca. 
Hace horas que te espero, 
pero mi amor es eterno. 


El poder está bien, y la estupidez es, por lo general, inofensiva. Pero el poder y la estupidez juntos son peligrosos. 


Si encuentras a una persona así, alguien a quien puedas abrazar y con la que puedas cerrar los ojos a todo lo demás, puedes considerarte muy afortunado. 


 Quizá la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor.


El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona a distancia de las cosas que nos han hecho daño. 


Un hombre no debe ponerle nunca la mano encima a una mujer, salvo por amor. 


Pero los humanos somos animales de costumbres. Tendemos a caminar por los surcos que nos vamos labrando. 


El miedo proviene de la ignorancia. 


 Porque el orgullo nos hace hacer cosas extrañas, y porque la generosidad debe recompensarse con generosidad. Pero sobre todo porque me pareció que era lo correcto, y eso ya es razón suficiente. 


Hablamos de nosotros, de esperanzas y de sueños imposibles. Yo apuntaba al cielo y le decía los nombres de las estrellas y las constelaciones. Ella me contaba historias sobre ellas que yo nunca había oído. 


Todo el mundo merece unos momentos de soledad cuando los necesita.


Estés donde estés, la gente es básicamente la misma. 


La rabia puede calentar por la noche, y el orgullo herido puede alentar a un hombre a hacer cosas maravillosas. 


¿Cuánta gente había allí? ¿Doscientas personas? ¿Trescientas? A partir de cierto punto, las cifras dejan de importar, y lo único que queda es la masa sin rostro de una multitud.


La experiencia me ha enseñado que la mejor forma de protegerte es hacer creer a tus enemigos que no pueden hacerte daño. 


Quien piense que los niños son dulces e inocentes es que nunca ha sido un niño, o lo ha olvidado. Y quien piense que los hombres no son a veces hirientes y crueles no debería salir a menudo de su casa.


Todos los hombres sabios temen tres cosas: la tormenta en el mar, la noche sin luna y la ira de un hombre apacible. 


Hasta las historias más fantasiosas esconden una pizca de verdad. 


El orgullo es absurdo, pero es una fuerza poderosa. 


Somos algo más que las partes que nos conforman. 


Si miramos el fuego es porque parpadea, porque resplandece. Lo que atrae nuestra mirada es la luz, pero lo que hace que un hombre se acerque al fuego no tiene nada que ver con su resplandor. Lo que te atrae del fuego es el calor que sientes cuando te acercas a él. 


Sería bonito decir que nuestras miradas se encontraron y que yo me acerqué lentamente a ella. Sería bonito decir que sonreí y que le hablé de cosas agradables en pareados cuidadosamente medidos, como el Príncipe Azul de algún cuento de hadas. 
Por desgracia, la vida casi nunca tiene un guión tan meticuloso. 


El público me aplaudió y me abucheó a partes iguales durante cerca de un minuto, disfrutando de mi fracaso más de lo que había disfrutado la canción en sí. Así somos los humanos. 


– Kvothe – dijo, muy seria, - róbame. 


– Bueno… - dije, - no deberías ser tan dura con los hombres. Verás, escoger una flor que le vaya bien a una chica no es tan fácil como parece 
Denna me escuchaba atentamente. 
- El problema es que cuando le regalas flores a una chica, tu elección puede interpretarse de diferentes maneras. Un hombre podría regalarte una rosa porque te considera hermosa, o porque le gustan su color, su forma o su suavidad, que le recuerdan a tus labios. Las rosas son caras; al elegirlas, quizá quiera demostrarte que eres valiosa para él. 
- Has defendido bien a las rosas – dijo Denna. – Pero resulta que a mí no me gustan. Elige otra flor que me pegue. 
- Pero ¿qué pega y qué no pega? Cuando un hombre te regala una rosa, lo que tú ves quizá no sea lo que él pretende hacerte ver. Tal vez te imaginas que te ve como algo delicado y frágil. Quizá no te guste un pretendiente que te considera muy dulce y nada más. Quizá el tallo tenga espinas, y deduzcas que él piensa que podrías rechazar una mano demasiado rápida. Pero si corta las espinas, quizá pienses que no le gustan las mujeres que saben defenderse ellas solas. Las cosas pueden interpretarse de muchas formas – concluí. - ¿Qué debe hacer un hombre prudente? 


– Me sobrevaloras. 
Sonreí. 
- ¿No será que tú te infravaloras? 


No hay nada que odie más que hacer las cosas mal. 


Espera un desastre cada siete años. 


- ¿De dónde crees que salen las historias, E’lir Kvothe? Todos los cuentos tienen profundas raíces en la realidad.


Existe una clase de camaradería que solo se da entre los hombres que han peleado contra los mismos enemigos o que han conocido a las mismas mujeres. 


Hay pocas cosas más repugnantes que la obediencia ciega. 


Las palabras son pálidas sombras de nombres olvidados. Los nombres tienen poder, y las palabras también. Las palabras pueden hacer prender el fuego en la mente de los hombres. Las palabras pueden arrancarles lágrimas a los corazones más duros. Existen siete palabras que minarán la más poderosa voluntad de un hombre. Pero una palabra no es más que la representación de un fuego. Un nombre es el fuego en sí. 


Encontré lo que más deseaba, si bien no era lo que yo esperaba. – Indicó con una seña a Cronista que cogiera su pluma. – Como suele pasar cuando alcanzas el deseo de tu corazón. 


Existe una conexión fundamental entre lo que uno parece y lo que uno es. 


Nosotros sabemos lo peligrosas que pueden resultar las máscaras. Todos nos convertimos en lo que fingimos ser. 


Todos nos contamos una historia sobre nosotros mismos. Siempre. Continuamente. Esa historia es la que nos convierte en lo que somos. Nos construimos a nosotros mismos a partir de esta historia. 


¿Leyeron el libro? ¿Cual es la frase que mas les gusto?



Saludos de tinta!!


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